Shenzhen, polo tecnológico del sur de China, se ha consolidado como una importante base manufacturera de vehículos aéreos no tripulados, produciendo el 70% de los drones de consumo y el 50% de los drones industriales del país.
La expansión del sector de baja altitud de Shenzhen está impulsada por el creciente nivel de inversión de la ciudad en innovación científica y tecnológica. Entre 2020 y 2024, la inversión total en investigación y desarrollo (I+D) de Shenzhen aumentó de 151,080 millones de yuanes a 245,310 millones de yuanes, lo que representa un crecimiento anual promedio del 12.9%.
La economía de baja altitud de China ha cobrado un fuerte impulso desde que fue reconocida como un nuevo motor de crecimiento en el informe sobre la labor del gobierno de 2024.
El esquema del XV Plan Quinquenal (2026-2030) plantea promover el desarrollo sano y ordenado de la economía de baja altitud, mejorar la precisión en la gestión del espacio aéreo de baja altitud y ampliar activamente el consumo vinculado a este sector.
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