El Consejo de Gabinete dio paso positivo al Proyecto de Ley 21-26, que aprueba el Convenio Internacional del Cacao 2026, hecho en Ginebra el 13 de febrero 2026 y que da continuidad a la Organización Internacional del Cacao (ICCO, por sus siglas en inglés), creada por el Convenio Internacional del Cacao de 1973.
Entre sus principales objetivos figuran promover la cooperación internacional en la economía mundial del cacao, facilitar un marco apropiado para el debate de todos los temas relacionados con el cacao entre los Gobiernos y con el sector privado, así como contribuir al fortalecimiento de las economías cacaoteras nacionales de los países miembros, mediante la preparación, el desarrollo y la evaluación de proyectos apropiados.
También se busca lograr ingresos dignos para los productores de cacao, mediante la obtención de precios justos que aseguren un rendimiento económico equitativo tanto para los productores como para los consumidores dentro de la cadena de valor de este rubro, y contribuir al desarrollo equilibrado de la economía mundial del cacao en interés de todos los miembros.
El proyecto resalta que el sector cacaotero constituye un rubro estratégico para el desarrollo rural del país, especialmente en regiones como Bocas del Toro, la comarca Ngäbe-Buglé y la provincia de Colón, donde miles de pequeños productores dependen de esta actividad para su sustento bajo sistemas productivos que además contribuyen a la conservación de la biodiversidad y al desarrollo sostenible.
Además, la participación de Panamá como miembro pleno permitirá ampliar su visibilidad internacional, fortalecerá su posicionamiento institucional y promoverá la calidad del cacao panameño en mercados especializados. De esta manera, contribuye a la generación de mayores ingresos y al desarrollo de una cadena de valor más competitiva y diversificada.
La iniciativa legislativa será llevada a la Asamblea Nacional y su aprobación, así como la incorporación plena de la República de Panamá a la Organización ICCO, fortalecerá el sector cacaotero nacional, y responde a la necesidad de posicionar estratégicamente a Panamá en el mercado internacional del cacao, particularmente mediante el reconocimiento como productor de cacao fino y de aroma, condición que depende de los mecanismos de evaluación de la ICCO, referencia global para dicha clasificación.
Esta adhesión igualmente permite a nuestro país integrarse plenamente en los procesos de toma de decisiones internacionales sobre la cadena de valor del cacao, así como acceder a asistencia técnica especializada, estudios, estadísticas y programas de cooperación gestionados por la ICCO.
