El Ministerio de Educación (MEDUCA) reiteró, mediante un comunicado, a los propietarios, representantes legales y equipos directivos de los centros educativos particulares que la seguridad de la comunidad educativa debe ser una prioridad, especialmente ante las recientes afectaciones ocasionadas por el sismo registrado en el país.
Según la entidad, la apertura de un plantel escolar debe sustentarse en la certeza de que sus instalaciones reúnen las condiciones necesarias para el desarrollo seguro de las actividades. Además, indicó que no deben tomarse decisiones de reapertura sin haber evaluado previamente el estado de la infraestructura y descartado posibles riesgos.
El ministerio precisó que los centros particulares que decidan abrir sus puertas lo harán bajo su propia responsabilidad. Por ello, exhortó a cada institución a haber realizado las verificaciones e inspecciones pertinentes de sus instalaciones, con el propósito de salvaguardar la integridad física del personal docente, administrativo, padres de familia y demás miembros de la comunidad educativa.
La entidad recordó además que los colegios particulares, aunque tienen autonomía para su gestión, están sujetos al ordenamiento jurídico panameño y a las disposiciones emitidas por las autoridades competentes en materia educativa, que reglamentan lo relativo a la educación particular.

De acuerdo con el comunicado, esa autonomía no exime a los centros escolares de su responsabilidad de actuar con prudencia, cumplir la normativa vigente y priorizar la seguridad de las personas. A la vez, el MEDUCA subrayó que la seguridad no es opcional ni debe quedar en segundo plano ante la decisión de reanudar las actividades, y que antes de abrir es indispensable verificar.
