La economía alemana recibió un rayo de esperanza inesperado, con cifras de exportaciones récord en junio a pesar de la guerra con Irán, la crisis del precio del petróleo y los aranceles estadounidenses.
Según cifras provisionales de la Oficina Federal de Estadística, en junio se exportaron mercancías por valor de 139,300 millones de euros ($160,500 millones) a todo el mundo, un 0.9 % más que en mayo y un 6.6% más que un año antes.
Los buenos resultados de los exportadores alemanes han servido de apoyo a la economía alemana, que, tras un largo estancamiento marcado también por los niveles históricamente bajos del río Rin, una vía de transporte vital en Alemania, se enfrenta ahora a nuevos problemas.
«Nunca antes se habían exportado tantas mercancías en un mes, ajustadas por efectos de calendario y estacionales, como en junio de 2026«, señalaron los expertos. La cifra récord de las exportaciones superó ligeramente el máximo anterior de 139.100 millones de euros registrado en septiembre de 2022.

Sin embargo, las cifras no están ajustadas a la inflación, por lo que parte del aumento se debe al incremento de los precios. Esto se aplica tanto a las importaciones como a las exportaciones.
Optimismo, pero sin bajar la guardia
Las exportaciones alemanas han crecido en junio por quinto mes consecutivo. Hacía mucho tiempo que no se registraba una racha así, escribió Thomas Gitzel, economista jefe de VP Bank. Con la excepción de enero, las exportaciones han aumentado en lo que va de año.
El crecimiento de las exportaciones es motivo de optimismo, opinó a su vez Volker Treier, responsable de comercio exterior de la Cámara de Comercio e Industria (DIHK). «Sin embargo, es demasiado pronto para dar la señal de que ya no hay peligro económico».
Las perspectivas del comercio mundial siguen siendo sombrías: «Las tensiones y guerras persistentes en Oriente Medio, el cierre del estrecho de Ormuz y la amenaza de bloqueo del estrecho de Bab el Mandab (en el Golfo de Adén) afectan a las rutas comerciales y las cadenas de suministro entre Europa y Asia», añadió.
Aunque las perspectivas de crecimiento para Alemania mejoran ligeramente, «tras cuatro años de estancamiento generalizado, las empresas germanas necesitan algo más que un ligero repunte: debemos encauzarnos hacia una senda de crecimiento sólido y a largo plazo», declaró a la agencia dpa la directora de la Federación de la Industria Alemana (BDI), Tanja Gönner. Para ello, es necesario eliminar las desventajas competitivas mediante reformas estructurales, indicó.
En el conjunto del primer semestre, el crecimiento de las exportaciones fue del 3.7%, hasta alcanzar los 816,600 millones de euros, mientras que las importaciones aumentaron un 4.4%, hasta los 711,600 millones de euros. En comparación con mayo, en junio las importaciones se incrementaron un 8.4%.
DPA
