La 140ª Feria de Cantón, que se celebra actualmente en la ciudad sureña de Guangzhou, muestra el desarrollo económico y la modernización industrial del país a lo largo de siete décadas.
La Feria de Cantón, la mayor y más antigua feria de importación y exportación de China, se celebra dos veces al año desde hace 70 años. Su superficie de exposición y el número de compradores se han multiplicado por más de 100. Este lugar es un microcosmos vivo de la transformación del sector manufacturero chino.
Y esta es la zona más popular de la feria de este año: el pabellón de robots de servicio, donde la inteligencia artificial está transformando silenciosamente nuestra vida cotidiana. En el buen sentido, por supuesto. La zona está abarrotada de compradores extranjeros.
Los robots aspiradores se deslizan por los hogares. Los cortacéspedes inteligentes se encargan de los jardines de forma automática. La inteligencia artificial ya no es solo un concepto; resuelve problemas domésticos reales para usuarios de todo el mundo.
«Los robots de compañía, impulsados por grandes modelos de IA, pueden analizar las expresiones faciales humanas y ofrecer apoyo emocional. Creemos que los robots actuales se diseñan para ofrecer una mayor accesibilidad y acercarse más a las personas«, dijo Kang Yuqi, director de Relaciones Públicas de High Torque.

«Este exoesqueleto para las piernas incorpora algoritmos de inteligencia artificial. Sus motores detectan los cambios en el ángulo de la pierna y la velocidad de rotación para determinar la intención de movimiento. La máquina te proporciona potencia adicional en el momento en que empiezas a moverte. Más de un centenar de compradores aquí, en la Feria de Cantón, nos han dicho que quieren colaborar con nosotros, y algunos han realizado pedidos allí mismo», indicó Liang Linchao, fundador de TransitX.
Todos estos productos se fabrican en serie y están listos para la exportación. Pero la Feria de Cantón no se parecía en nada a esto en sus inicios.
Por aquel entonces, en 1957, los productos de alta intensidad de mano de obra constituían la principal cartera de exportaciones de China. Ante los embargos comerciales internacionales, la feria abrió un canal fundamental para el país. Las dos primeras ediciones de la Feria de Cantón alcanzaron una facturación de 86 millones de dólares estadounidenses, lo que supuso el 20 % de los ingresos en divisas de China de aquel año.
Los compradores de todo el mundo llevan décadas acudiendo aquí para cerrar acuerdos: productos agrícolas en los años 50, motores eléctricos en los 80 y, ahora, máquinas de alta tecnología impulsadas por IA.
La Feria de Cantón es inclusiva, eficiente y abrumadora en el mejor sentido de la palabra. Setenta años después, generaciones de empresarios chinos siguen innovando, adoptando nuevas tecnologías y mercados.
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