Ubicada en Tanara, distrito de Chepo, la Zona Franca Pesquera del Pacífico, cumplió un año de operaciones, fortaleciendo su capacidad productiva y exportadora, con aproximadamente 300,000 libras semanales de pescado congelado procesado, dirigidas hacia mercados de América, Europa y Asia.
El complejo genera alrededor de 140 empleos y mantiene presencia comercial en países como: Estados Unidos, España, Nicaragua y Chile, además de otros mercados internacionales.
“Este tipo de proyectos que genera empleos directos e indirectos, muestra cómo una decisión de esta administración puede abrir nuevas actividades alrededor de lo que una región produce: procesamiento, transporte, logística, servicios, exportaciones y empleo”, expresó el ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó.
La zona franca está integrada por empresas como Corporación Pesquera del Istmo, Biorenewal Rendering y Servicios Francos, dedicadas al procesamiento de productos pesqueros, aprovechamiento de subproductos y desarrollo de servicios comerciales.

El gerente administrativo de la Zona Franca Pesquera del Pacífico, Edgardo Pérez, explicó que el proyecto está orientado a facilitar la instalación de empresas vinculadas con la adecuación, procesamiento y transformación de productos para su posterior comercialización, en este caso el pescado y derivados.
“Nuestras operaciones incluyen el ingreso de materia prima, tanto importada como proveniente del mercado local, para su procesamiento y transformación, con miras a su posterior exportación hacia diferentes mercados internacionales”, señaló.
La operación también incorpora tecnología y sostenibilidad. Corporación Pesquera del Istmo cuenta con túneles de congelación de alta tecnología y avanza en la incorporación de paneles solares para aprovechar fuentes renovables de energía.
Por su parte, Biorenewal Rendering desarrolla un modelo de economía circular mediante la recolección de residuos generados por plantas procesadoras de pescados y mariscos, que posteriormente son transformados en harina y aceite de pescado, generando nuevos productos con valor comercial y reduciendo el impacto ambiental.
La administradora, Yariela Castillo destacó además el impacto social del proyecto, señalando que aproximadamente el 70% de la fuerza laboral está conformada por mujeres, junto con acciones de responsabilidad social y apoyo a centros educativos de la comunidad de Tanara.
Como parte de sus planes de crecimiento, la administración proyecta ampliar la zona franca en aproximadamente una hectárea y media, con el objetivo de atraer nuevas empresas, incrementar su capacidad comercial y generar más oportunidades de empleo.
