Tigo Panamá compartió los avances en elementos claves de su Programa de Ética y Cumplimiento y reconoció a proveedores que se destacaron por su compromiso con la integridad, la transparencia y las buenas prácticas durante la quinta edición del Compliance Summit, celebrada el 27 de octubre. El encuentro fortaleció el diálogo sobre las relaciones comerciales responsables y promovió una cultura ética en toda la cadena de valor de la compañía.
Bajo el tema “Cómo impacta la ética a la cultura organizacional”, expertos nacionales e internacionales analizaron cómo las decisiones éticas contribuyen a construir confianza, fortalecer la reputación y favorecer la sostenibilidad de las organizaciones. Desde 2022, el Compliance Summit ha reunido a Tigo Panamá y sus proveedores estratégicos en un espacio de diálogo e intercambio de buenas prácticas, con el propósito de impulsar un compromiso compartido con la integridad y el cumplimiento.
La ética como parte de la cultura organizacional
El conversatorio contó con la participación de Jimena Alguacil Césari, fundadora y CEO de TOTH Compliance y consultora internacional en cumplimiento; Alma Gordon, especialista en liderazgo de Recursos Humanos y Cultura, con experiencia en Panamá y la región; y Temístocles Rosas, presidente del Instituto Corporativo de Panamá y referente en gobierno corporativo.
Durante el encuentro, se destacó la importancia de que el cumplimiento trascendiera las políticas internas y se incorporara a las decisiones cotidianas, el liderazgo y las relaciones con terceros. Asimismo, se enfatizó que la integridad es una responsabilidad compartida por colaboradores, líderes y proveedores.

Avances en participación, formación y debida diligencia
Durante la jornada, Tigo Panamá compartió los resultados de su Programa de Ética y Cumplimiento. En 2026, la participación en la campaña anual de Compliance alcanzó el 100% de sus colaboradores.
La operación panameña también mantuvo un nivel de madurez de 4 sobre 4 en su Programa de Compliance y cumplió el 100% de los indicadores establecidos tanto en 2025 y lo que va del 2026. Como parte de sus procesos de debida diligencia, evaluó a 640 terceros en 2025 y 350 durante el 2026.
“Los resultados de nuestro Programa de Ética y Cumplimiento reflejan un esfuerzo sostenido por fortalecer nuestra cultura organizacional y la forma en que hacemos negocios. Sin embargo, el verdadero valor del cumplimiento está en cómo llevamos estos principios a la práctica, en cada decisión y en cada relación comercial. Por eso, es fundamental trabajar de la mano con nuestros proveedores, compartir buenas prácticas y construir relaciones basadas en la transparencia y la confianza”, señaló Oneil Alvarado, gerente senior de Ética y Cumplimiento de Tigo Panamá.
A escala global, Millicom registró en 2026 una participación del 99% de sus colaboradores en su campaña anual de Compliance. Asimismo, capacitó a 4,700 colaboradores en riesgos clave de cumplimiento, frente a 3,100 en 2025, y viene evaluando mediante procesos de debida diligencia a más de 2,800 terceros en 2026, tras haber completado a más de 5,400 en 2025.
Estos resultados se traducen en prevenir riesgos, promover conductas responsables y extender los estándares de integridad a toda la cadena de valor.
Reconocimiento al compromiso de los proveedores
Como parte de la jornada, Tigo Panamá distinguió a proveedores que demostraron altos estándares de ética y cumplimiento en el desarrollo de sus actividades.
“La confianza se construye con acciones concretas. Este reconocimiento celebra a nuestros aliados que entienden que hacer negocios de manera ética no solo protege a las organizaciones, sino que impulsa relaciones más sólidas y sostenibles”, destacó la compañía.
La iniciativa puso de relieve la importancia de que los proveedores no solo cumplan los procesos y requisitos contractuales, sino que también incorporen la transparencia, la prevención de riesgos y las buenas prácticas en sus operaciones.
Con la quinta edición del Compliance Summit, Tigo Panamá reafirma su compromiso con el fortalecimiento de una cadena de valor en la que la integridad es un criterio compartido para tomar decisiones, establecer relaciones comerciales y generar valor de manera responsable.
A través de este espacio, la compañía continúa promoviendo una visión en el que la ética y el cumplimiento son parte esencial de la cultura organizacional y elementos claves para construir confianza, proteger la reputación y contribuir a la sostenibilidad del negocio.
