Con el objetivo de despejar dudas sobre el rendimiento del combustible y proteger a los usuarios, la Secretaría Nacional de Energía (SNE) y la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) formalizaron una colaboración estratégica para intensificar la supervisión en las estaciones de servicio de todo el país.
La alianza busca garantizar que los consumidores reciban tanto la calidad técnica prometida como la cantidad exacta de producto por la que pagan.
La iniciativa surge como respuesta directa a una serie de quejas ciudadanas que cuestionan el rendimiento de las gasolinas y el diésel en el mercado local. Ante esto, la SNE aclaró que los combustibles importados a Panamá cumplen rigurosamente con estándares técnicos internacionales, respaldados por análisis en laboratorios acreditados desde su ingreso al territorio nacional.
No obstante, para asegurar que estas propiedades no se alteren en el trayecto al consumidor final, la Secretaría anunció reuniones con las empresas distribuidoras para evaluar minuciosamente toda la cadena de comercialización, con el propósito de descartar factores externos que puedan afectar la calidad final del combustible.
Por su parte, el Departamento de Metrología de la Acodeco informó que reforzará sus verificaciones en los surtidores de las estaciones de servicio. Esta labor técnica se centra en certificar que los equipos despachen el volumen preciso y que no existan discrepancias entre los precios exhibidos en los tableros y los cobrados en la bomba.
El ente informó que continuará atendiendo las denuncias presentadas por los consumidores relacionadas con la cantidad y los precios de las gasolinas y el diésel, a fin de garantizar el cumplimiento de las disposiciones vigentes.
