La posible adhesión de Panamá a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) debe asumirse como una política de Estado orientada a mejorar la calidad de vida de la población mediante la adopción de mejores prácticas internacionales, afirmó el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, durante el panel inaugural “Panamá y la Convergencia con las Mejores Prácticas Globales”, organizado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
Este proceso implica avanzar hacia estándares que fortalezcan áreas clave como la educación, la competitividad y la eficiencia del sector público. También se destacó la importancia de evaluaciones internacionales como la prueba educativa PISA, así como la necesidad de reducir trámites para impulsar la productividad, fomentar la creación de empresas y generar empleo, factores que contribuyen al crecimiento económico y al fortalecimiento de las finanzas públicas.
El ministro Chapman subrayó que una eventual incorporación a la OCDE ayudaría a consolidar la confianza en el país, al proyectar un entorno institucional más sólido y predecible. En ese sentido, señaló que este marco favorece el diseño de políticas públicas enfocadas en una educación de calidad, alineada con las demandas del mercado laboral del futuro.
Asimismo, resaltó la importancia de aprender de experiencias internacionales en áreas como las asociaciones público-privadas (APP), la gestión de servicios públicos incluyendo agua y saneamiento, así como en sectores como salud, seguridad y acceso a medicamentos. “Se trata de identificar qué prácticas han funcionado en otros países y adaptarlas a la realidad nacional, con el objetivo de generar resultados concretos que impacten positivamente en la vida de los ciudadanos”, puntualizó.
Ante las inquietudes que genera este proceso, el ministro reconoció que existen preocupaciones legítimas en la sociedad frente a los cambios estructurales. Sin embargo, enfatizó que la adhesión a la OCDE no implica renunciar a la soberanía ni a las prioridades nacionales.
“Panamá mantiene plenamente su capacidad de decisión. Este proceso no supone la imposición de normas, sino la oportunidad de evaluar y adoptar aquellas prácticas que resulten beneficiosas para el país, respetando nuestras particularidades culturales, económicas y geográficas”, afirmó.
Chapman también destacó que no todas las políticas internacionales son replicables en el contexto panameño, por lo que es fundamental analizarlas con criterio técnico y adaptarlas a la realidad local.
El panel contó además con la participación de Anabel González, Vicepresidenta de Países e Integración Regional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Andrés Velasco, Líder del proceso de adhesión de Chile a la OCDE, quienes compartieron sus perspectivas sobre la convergencia de Panamá con estándares globales y los desafíos asociados a este proceso.
