Panamá necesita empresas que crezcan. Pero para lograrlo no basta con reconocer su importancia. Hay que conectar inversión, financiamiento, conocimiento y oportunidades.
Ese fue el centro del primer Congreso Nacional Micro, pequeñas y medianas empresa (MIPYME) 360, organizado esta semana por la Federación de Cámaras de Comercio de la República de Panamá (FEDECÁMARAS), de la cual formamos parte, que se celebró en Santiago de Veraguas, que reunió a empresarios, gremios, especialistas, organismos multilaterales y autoridades.
De ese encuentro salió una hoja de ruta. Ahora toca convertirla en resultados.
Empresas que crezcan
El punto de partida es claro: fortalecer a las empresas que ya producen, invierten y generan empleo. Eso supone ampliar el acceso a financiamiento y educación financiera, acercar a las MIPYME a universidades y centros de innovación, desarrollar capacidad exportadora y vincularlas con empresas de mayor escala.
El objetivo no puede ser administrar empresas pequeñas. El objetivo es que dejen de ser pequeñas. Que vendan más. Que contraten más. Que innoven. Que compitan.
Conectar para multiplicar
Desde FEDECÁMARAS planteamos fortalecer los encadenamientos productivos.
Cuando una gran empresa compra a proveedores nacionales, capacita a su cadena y genera nuevas oportunidades alrededor de su operación, la inversión deja de tener un solo impacto. Se multiplica. Eso significa más proveedores panameños, más actividad económica y más oportunidades fuera de la capital.
Panamá necesita conectar mejor su economía.
La mina también cuenta
En esa conversación entra la mina de Donoso. No solamente por el tamaño de la inversión.
También por su capacidad potencial de convertirse en una industria ancla y generar actividad alrededor de transporte, logística, mantenimiento, alimentación, servicios y proveedores nacionales.
La mina no es únicamente una discusión sobre minería. También es una discusión sobre empleo, inversión, MIPYME y desarrollo territorial.
Eso no significa un cheque en blanco. Cualquier decisión debe ser jurídicamente sólida, ambientalmente responsable, técnicamente ejecutable, económicamente conveniente y transparente para Panamá.
No decidir tiene costos. Por eso el país necesita una decisión seria, sustentada y pensando en el interés nacional, sin improvisaciones.
De propuestas a resultados
Gobierno, empresa privada, academia y organismos financieros tienen responsabilidades distintas.
El objetivo debe ser el mismo: crear condiciones para producir más, invertir más y generar más empleo en todo Panamá.
La hoja de ruta está planteada. Ahora corresponde ejecutarla.
Panamá necesita empresas más fuertes, necesita inversión, necesita empleo, y necesita decisiones.}

Aurelio Barría Pino
Presidente
Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá
