A medida que evoluciona la forma de acceder a la salud, el sistema que la respalda también avanza hacia un modelo más digital, conectado y basado en datos.
El hábito de consultar a “Dr. Google” se ha potenciado con las nuevas herramientas de Inteligencia Artificial (IA), al punto que el 80% de los consumidores utiliza aplicaciones o dispositivos para al menos una actividad relacionada con la salud y el bienestar, según el estudio Voice of the Consumer 2026, desarrollado por PwC.
La IA tiene un papel clave en las primeras fases del proceso de compra. Entre las generaciones más jóvenes, el nivel de comodidad para utilizar herramientas de IA en tareas relacionadas con la salud y el bienestar alcanza el 86%, frente al 62% de los consumidores de mayor edad.
Asimismo, los usuarios más jóvenes muestran una mayor familiaridad con aplicaciones enfocadas en la planificación de comidas, programas de ejercicio y seguimiento personalizado de indicadores de salud.

La IA avanza con rapidez; sin embargo, al momento de tomar decisiones relacionadas con la salud, la nutrición y la actividad física, la experiencia de especialistas sigue siendo el factor más influyente para el 57% de las personas, seguida por la iniciativa individual (52%) y la influencia de amigos, familiares o compañeros de trabajo (50%).
Los resultados de Voice of the Consumer 2026 reflejan una transformación profunda del comportamiento de los consumidores, donde la salud deja de ser una categoría independiente para convertirse en un elemento integrado en la vida diaria, donde aquellas organizaciones que destaquen serán las que consigan generar la confianza necesaria para acompañar a los consumidores en este proceso.
