El ciudadano Ali Zaki Hage Jalil, presunto miembro de Hezbolá, fue extraditado a Panamá para enfrentar cargos por el atentado terrorista contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas en 1994, informó la embajada de EE.UU. en Panamá.
La operación fue posible debido a una coordinación operativa entre los gobiernos de Panamá, Estados Unidos y las autoridades de Venezuela.
De acuerdo con la embajada, Hage Jalil es señalado por su presunta vinculación en la explosión de la aeronave que cobró la vida de 20 personas, entre ellas ciudadanos panameños y estadounidenses, de los cuales 12 pertenecían a la comunidad judía.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, destacó que la acción es un mensaje contundente contra el terrorismo internacional y sus representantes y que el compromiso del presidente Donald Trump en la lucha contra grupos como Hezbolá fue determinante para localizar al sospechoso y ponerlo a disposición de las autoridades judiciales panameñas.
“Esta extradición envía un mensaje definitivo: la administración Trump tiene una memoria larga y un alcance aún más largo”, declaró el diplomático.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos proporcionó inteligencia crítica y apoyo técnico que permitió a la Dirección Nacional de Investigación Judicial de Panamá avanzar en el caso.
