Ante el aumento de los precios internacionales de los fertilizantes, la Agencia de Fomento a la Producción (Corfo) de Chile convocó recientemente a representantes del sector agrícola, instituciones públicas y empresas de energía de hidrógeno de bajas emisiones para analizar alternativas que permitan reducir la dependencia de Chile de los mercados externos. El encuentro se centró en identificar vías viables para impulsar la producción local de fertilizantes a partir de hidrógeno de bajas emisiones y sus derivados.
Ana María Ruz, directora del Comité de Hidrógeno Verde de Corfo, subrayó que el fertilizante es un insumo estratégico para la agricultura chilena y mundial, ya que es esencial para mantener la productividad de los suelos y garantizar la seguridad alimentaria. Ella explicó que, desde 2021, los precios internacionales de los fertilizantes han registrado fuertes incrementos debido a interrupciones en la cadena de suministro y tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
En este contexto, el uso de amoníaco verde para elaborar fertilizantes de bajas emisiones se perfila como una solución viable para disminuir la dependencia de las importaciones y generar demanda interna para la industria del hidrógeno verde.
Según datos de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), Chile importó en 2025 alrededor de 1,15 millónes de toneladas de fertilizantes, con un valor CIF estimado en $659,5 millones, de los cuales más de 491.000 toneladas correspondieran a urea.
Por su parte, Diego Machuca, representante de la Asociación Nacional Agropecuaria (ANA), destacó que el precio es un factor determinante, ya que más del 90 % de los agricultores del país son micro, pequeños o medianos productores. Actualmente, Corfo impulsa al menos seis proyectos tecnológicos orientados al desarrollo de fertilizantes de bajas emisiones y bioinsumos.
CGTN Español
