Panamá podría reducir de manera significativa las brechas económicas entre la capital y las provincias si logra que una mayor proporción de los turistas internacionales llegue al interior del país. Así lo concluye el informe “Más visitantes, menos brechas: el turismo como motor del desarrollo territorial”, elaborado por INDESA para el Foro de Turismo 2026 de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
El documento sostiene que el turismo representa una de las pocas actividades económicas con capacidad de distribuir crecimiento, generar empleo local y atraer inversión hacia territorios históricamente alejados de los principales motores económicos nacionales.
De acuerdo con el análisis parte de una realidad contrastante. Panamá figura entre los países con mayor ingreso per cápita de América Latina, pero también mantiene importantes desigualdades territoriales. Actualmente, el 83% de la actividad económica nacional se concentra en Panamá, Panamá Oeste y Colón, mientras que muchas provincias continúan enfrentando menores oportunidades de empleo formal, ingresos y desarrollo productivo.
El informe destaca que las provincias ubicadas al oeste del Canal —Coclé, Herrera, Los Santos, Veraguas, Chiriquí, Bocas del Toro y Panamá Oeste— concentran cerca del 77% de la población que reside fuera de la capital y reúnen las condiciones para que el turismo se convierta en un verdadero motor de desarrollo regional.
“El turismo tiene una característica que pocas actividades económicas poseen: lleva la demanda directamente a los territorios. Cuando un visitante llega a una comunidad, no solo beneficia a un hotel o restaurante; también genera oportunidades para productores, transportistas, emprendedores, artesanos y numerosos proveedores locales”
Giulia De Sanctis, presidenta de APEDE.
Finalmente, el estudio señala que el principal reto no es atraer más visitantes, sino lograr que lleguen al interior del país, ya que Panamá ya registra cifras históricas, pues solo en el primer cuatrimestre de 2026 recibió un millón de turistas internacionales y generó ingresos por $2,637 millones. Por lo que ahora, el desafío ahora es que ese crecimiento se traduzca en más oportunidades para las provincias.
Actualmente, más del 83% de los turistas internacionales ingresan por el Aeropuerto Internacional de Tocumen y, para muchos de ellos, llegar a los principales destinos del interior implica recorridos superiores a tres horas. Esta realidad limita la capacidad del turismo para distribuir sus beneficios económicos hacia las regiones con mayores necesidades de desarrollo.
El informe destaca que por cada $100 generados en hoteles y restaurantes se producen aproximadamente $60 adicionales en otros sectores de la economía. Además, cada millón de dólares en ventas del sector turístico genera más de 42 empleos, lo que convierte al turismo en una de las actividades con mayor capacidad para impulsar oportunidades, ingresos y desarrollo en las provincias.
La experiencia internacional demuestra que este modelo funciona. Destinos como Punta Cana, en República Dominicana, y Guanacaste, en Costa Rica, lograron consolidarse como polos turísticos fuera de sus principales centros urbanos, impulsando la inversión, la generación de empleo y una reducción sostenida de las brechas sociales en esas regiones.
De acuerdo con las proyecciones de INDESA, si Panamá logra fortalecer la conectividad, mejorar la infraestructura y consolidar una oferta turística competitiva, el país podría alcanzar 4.4 millones de visitantes internacionales hacia 2035. De ese total, alrededor de 1.5 millones llegarían al interior del país, permitiendo que el gasto turístico fuera de la capital más que se duplique, pasando de 2,100 millones a 4,600 millones de dólares.
Para APEDE, estos resultados confirman que el turismo debe ocupar un lugar prioritario dentro de la estrategia nacional de desarrollo, no solo como generador de divisas, sino como una herramienta concreta para impulsar oportunidades, atraer inversión y construir un país con un crecimiento más equilibrado e inclusivo.
