El Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) ha atendido 673 casos de intervención con adultos mayores en la provincia de Herrera tras el terremoto que dañó sus viviendas y agravó las condiciones de vulnerabilidad de algunas personas que viven solas o no cuentan con familiares que puedan encargarse de sus cuidados, según informó la institución en un comunicado.
De acuerdo con el MIDES, las intervenciones incluyen atención psicológica en terreno, evaluación de las condiciones de vida, ayuda social, atención de situaciones de abandono y coordinación de traslados a lugares seguros, según las necesidades que identifican los equipos de trabajo social en las comunidades.
La entidad señala que una parte importante corresponde al acompañamiento psicológico que brindan profesionales desplazados a las áreas afectadas, donde atienden a adultos mayores con cuadros de estrés, ansiedad y preocupación. Para reforzar este apoyo, añade, se ha fortalecido la Línea 147, que funciona las 24 horas para ofrecer orientación y respaldo psicológico.
Según el ministerio, estas acciones forman parte de la respuesta interinstitucional coordinada por el presidente José Raúl Mulino y de los recorridos permanentes que mantiene la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles de Arango, junto a sus equipos provinciales en las zonas más afectadas.

El MIDES detalla varios de los casos atendidos. Herminio Barría, de 81 años, quedó solo cuando el terremoto destruyó su vivienda en el corregimiento de El Cedro, distrito de Los Pozos. Ante la necesidad de cuidados permanentes, la institución coordinó su traslado al Hogar Leonístico para Ancianos de Azuero, en Chitré, adonde también fue llevada Maximina Gómez, de 85 años, procedente del mismo distrito. Según el comunicado, ella vive con su esposo, quien por su avanzada edad no puede cuidarla, y no cuenta con un familiar cercano que se haga cargo. Ambos recibirán atención especializada en un entorno seguro, a cargo de personal capacitado.
Otra intervención se realizó en la barriada Omar Torrijos, en el corregimiento de Las Cabras, donde reside Martín Cruz, beneficiario del programa Ángel Guardián, quien tiene atrofia muscular y movilidad reducida.
De acuerdo con el MIDES, durante el sismo tuvo que ser sacado de su vivienda en cama y llevado a la casa de un vecino. Tras verificarse, en colaboración con el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MIVIOT), que su casa era habitable, la institución coordinó con el Ministerio de Salud su regreso en ambulancia. El ministerio indica que también recibió pañales para adultos, artículos de aseo, agua embotellada y otros insumos básicos.
Miriam Vásquez, directora regional del MIDES en Herrera, hizo un llamado a la sociedad a reforzar el cuidado y la protección de los adultos mayores, atender sus necesidades y contribuir a que vivan en condiciones dignas y seguras.
Según el último informe de la institución, el MIDES brinda acompañamiento a 113 albergues, entre temporales tipo carpa y toldas, que acogen a unas 3,356 personas damnificadas y a 886 familias en refugios temporales. El equipo técnico ha visitado además a más de 12,156 personas, unas 3,100 familias, en los territorios afectados por el terremoto del pasado 9 de octubre y sus múltiples réplicas.
