La economía panameña mantuvo un ritmo positivo en la primera mitad de 2025, con un crecimiento acumulado del 4.4% del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a B/.40,379.6 millones a precios constantes de 2018. El incremento fue de B/.1,689.8 millones respecto al mismo periodo de 2024. Sin embargo, la dinámica mostró cierta desaceleración: el PIB creció 5.2% en el primer trimestre, pero moderó su expansión a 3.4% en el segundo trimestre.
Motores de crecimiento interno
En el mercado doméstico, el sector construcción repuntó, impulsado por proyectos residenciales y no residenciales privados. El comercio al por menor también mostró dinamismo, con un crecimiento en ventas de alimentos (3.8%) y textiles (8.8%). A esto se sumó el aumento de ventas de autos (2.4%), reflejando una mejora en la demanda de bienes duraderos.
Los servicios financieros avanzaron 2.3%, con un incremento notable en las comisiones financieras (12.7%), mientras que la industria manufacturera destacó por el procesamiento de carne de aves (3.9%) y carne de cerdo (4.9%). Otro factor clave fue la generación eléctrica renovable, que registró un fuerte aumento de 18.5%, compensando parcialmente la caída de la generación térmica.

Además, se observaron aportes positivos en transporte terrestre, restaurantes y hoteles, telecomunicaciones, servicios inmobiliarios y empresariales, lo que refleja un mayor dinamismo en actividades de servicios vinculadas al consumo y al turismo.
Desempeño del sector externo
En el intercambio con el resto del mundo, el Canal de Panamá fue el protagonista, con un crecimiento del 24.1% en ingresos por peajes, impulsado por mayores toneladas netas y el movimiento de contenedores TEU. El transporte aéreo, a través del Aeropuerto de Tocumen, aumentó en 12% el flujo de pasajeros, consolidando a Panamá como hub regional. También se registraron aportes positivos en exportaciones de pescado.
No obstante, las reexportaciones en la Zona Libre de Colón cayeron 3.1%, al igual que varias actividades portuarias. El sector agroexportador mostró contrastes: mientras las exportaciones de piña y sandía crecieron, las de banano se desplomaron en 67.9%, afectando el balance agrícola.
Otros sectores relevantes
La intermediación financiera mantuvo resultados positivos por el aumento de depósitos, créditos locales y primas de seguros. En paralelo, la producción industrial vinculada a alimentos continuó mostrando dinamismo. El sector de servicios de diversión y apuestas también creció, con mayores ingresos en tragamonedas tipo A, juegos en línea y mesas de azar.
En contraste, el valor de los permisos de construcción (construcciones, adiciones y reparaciones) mostró rezagos, lo mismo que la venta de combustibles a nivel nacional y las exportaciones de productos del mar como filete de pescado.

Balance general
En términos nominales, el PIB alcanzó B/.20,142.8 millones, mientras que el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) acumulado de enero a julio reflejó un crecimiento de 4.67%, confirmando la tendencia de expansión moderada.
El balance muestra que, aunque persisten retos en comercio mayorista, exportaciones agrícolas tradicionales y actividades portuarias, los ingresos del Canal de Panamá, la recuperación de la construcción privada, el repunte de energías renovables y el dinamismo financiero se consolidan como los principales pilares del crecimiento económico de Panamá en 2025.
