La liberación de reservas de petróleo y gasóleo acordada por los países del Grupo de los 7 (G-7, conformado por las principales economías del mundo) solo puede suponer un alivio a corto plazo para los conductores, según declaró la experta del Instituto de Economía Alemana (IW) Samina Sultan.
La medida, al igual que el descuento en el combustible, es un parche que puede proporcionar un alivio a corto plazo, según la experta: «Puede amortiguar un poco la situación durante un tiempo, pero el problema de fondo sigue existiendo».
Además, según Sultan, para los conductores es decisivo qué porcentaje de gasóleo representan las reservas liberadas. Esto no se desprende del comunicado del G-7. Y es que, debido a la situación en el estrecho de Ormuz, no solo se ven limitadas las exportaciones de petróleo, sino que también importantes refinerías quedan aisladas del mercado mundial.
Ante el aumento de los precios de los combustibles, Alemania y el resto de países del G-7 acordaron liberar efectivamente, a lo largo de cuatro meses, 100 millones de barriles de crudo y gasóleo, tal y como se había decidido en marzo, bajo la coordinación de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Además, anunciaron que en los próximos días debatirían la posibilidad de realizar liberaciones adicionales de gasóleo.
Sin embargo, según Sultan, para que los precios de la energía se normalicen de forma duradera es necesario que se reabra el estrecho de Ormuz. Allí, en los últimos días, varios petroleros han vuelto a ser objeto de ataques, según informó la Autoridad Británica para la Seguridad Marítima (UKMTO).
«Si al mismo tiempo se produce una nueva escalada en el estrecho de Ormuz…y ya no pasa nada (de petróleo) por allí, entonces incluso la reserva no será más que una gota en el océano«, dijo Sultan.
DPA
