El presidente de la República de Panamá, José Raúl Mulino, reclamó este miércoles ante la Asamblea General de Naciones Unidas, que América Latina y el Caribe ocupen lugares con mayor poder de decisión en el Consejo de Seguridad. Además, enfatizó la oferta de inversiones de su país en logística mundial.
Durante su discurso en el debate general del 81.º período de sesiones de la ONU, en Nueva York, Mulino pidió además a la organización, recuperar la confianza de los ciudadanos con resultados concretos y anunció que Panamá liderará un esfuerzo internacional para reconocer los Derechos Universales de la Naturaleza.
Inversiones para la logística mundial
El mandatario afirmó que Panamá es «anfitrión de las inversiones» y enumeró los proyectos de una nueva etapa de desarrollo nacional: el gasoducto del Canal de Panamá, las concesiones de cinco puertos, entre ellos dos de los tres mayores de América Latina, y la expansión de los servicios de Petroterminal, activo que, según indicó, Panamá adquirió recientemente en su totalidad y que califica de estratégico para el trasiego de hidrocarburos del Atlántico al Pacífico.
“Panamá es anfitrión del mundo e invita a todas las naciones libres que quieran la prosperidad de sus pueblos y que deseen ser más globales en el comercio, pero más autónomas en las decisiones sobre sus valores y tradiciones, a trabajar juntas”, indicó el jefe de Estado.
En su intervención, se refirió además al proyecto del embalse de Río Indio, un reservorio de agua pensado para garantizar el funcionamiento del Canal, dar previsibilidad al comercio internacional y abastecer a miles de ciudadanos.
“Será el propio Canal de Panamá —que creció y se amplió bajo el control de manos panameñas— quien deba hacer frente a una inversión billonaria para desarrollar el proyecto de Río Indio. Es tarea también de las Naciones Unidas apoyar proyectos responsables, social y ambientalmente, que representan el progreso real de nuestros países. Es fundamental no ceder ante presiones de organizaciones que buscan la extorsión bajo el disfraz de luchas sociales y se cobijan bajo organismos internacionales, como la OIT, por ejemplo”, manifestó.

A la vez, el presidente vinculó la obra a los efectos del cambio climático, con sequías seguidas de lluvias intensas, y señaló que su país, pese a ser carbono negativo, no recibe ayuda económica por retirar más carbono del que produce.
“Esta vía estratégica para el mundo libre sufre, una vez más, las consecuencias del cambio climático. Un hecho que es completamente paradójico, pues somos un país carbono negativo, uno de los pocos en el mundo, pero eso no nos exime de tener que enfrentar fuertes sequías seguidas de lluvias intensas que provocan inundaciones. Esto nos lleva a una reflexión: existen múltiples ayudas a naciones que se suman al loable objetivo de la descarbonización. Pero nosotros no nos beneficiamos de ayuda económica, a pesar de que retiramos más carbono del que producimos”, agrego en su discurso.
Más peso para América Latina en el Consejo de Seguridad
Mulino recordó que Panamá culminará en diciembre su mandato como miembro no permanente del Consejo de Seguridad y aseguró que el país no fue a ese órgano a escoger bandos, sino a defender principios como la soberanía, la integridad territorial, la solución pacífica de las controversias y la protección de los civiles.
En ese contexto, se dirigió a la Asamblea para reiterar la necesidad de que América Latina y el Caribe ocupen lugares con mayor poder de decisión.
“Deseo reiterar ante esta Asamblea General la necesidad de que América Latina y el Caribe ocupen lugares con mayor poder de decisión en el Consejo de Seguridad. Somos una región protagonista en alimentos, minerales, biodiversidad y en una profunda convicción de paz e integración. Nuestra conclusión es inequívoca: el mundo no necesita menos Naciones Unidas, necesita una Organización de las Naciones Unidas que funcione mejor, que actúe con diplomacia preventiva y que pueda entregar resultados concretos en el corto plazo”, afirmó.
Mulino también se refirió sobre la elección de la Secretaría General, la cual será clave para determinar la nueva agenda y la generación de una confianza fuerte y duradera para el nuevo equilibrio mundial.
Mientras que, en el plano regional, instó al fortalecimiento de la democracia participativa en toda América Latina y el Caribe, que será posible en el marco del respeto a las elecciones libres, abiertas y transparentes.

El Darién como ejemplo de la brecha de confianza
Al plantear que los ciudadanos no perciben beneficios en este tipo de encuentros, Mulino tomó como ejemplo la migración irregular por el Darién. Afirmó que desde 2021 la Organización elaboró escritos, denuncias y recomendaciones, pero que el tránsito de personas aumentó en 2022, 2023 y el primer semestre de 2024. Según su relato, las redes de trata vinculadas al narcotráfico aprovecharon la situación y hubo un daño ecológico en el Parque Nacional del Darién.
“Las organizaciones de trata de personas vinculadas al narcotráfico aprovecharon este espacio para transportar más familias. El resultado: mujeres ultrajadas y niños que quedaron huérfanos en una de las mayores catástrofes sociales que recuerde mi país. A ello, debemos sumarle los daños ecológicos producidos en una reserva de biodiversidad como es el Parque Nacional del Darién, usado para dejar desechos de todo tipo por más de un millón de personas”, alertó.
Explicó que resolvió el asunto de manera individual mediante un memorando de entendimiento con el Gobierno de los Estados Unidos. Detalló que en el segundo semestre de 2024 se logró un descenso del 50% respecto al primer semestre de ese año y que, en 2025, con medidas restrictivas en Estados Unidos y mayor coordinación, la caída fue del 99%.
“Esto significó terminar con una de las mayores desgracias humanitarias que haya vivido Panamá en su historia. Pusimos fin a la desintegración familiar y también terminamos con el lucro de criminales, que nunca serán ni derechos ni humanos”, declaró el presidente.
Aclaró que esa descripción no debe verse como una crítica aislada, sino como un punto de inflexión para entender la brecha entre lo que la ciudadanía espera y lo que obtiene del organismo.
Ormuz, neutralidad y multilateralismo
En su discurso, el mandatario calificó lo que ocurre en el estrecho de Ormuz como una muestra de las fallas en la aplicación del derecho internacional. Y, reconoció que hablar del tema sería inconveniente para él, porque el Canal se ha beneficiado con un mayor tránsito de buques, pero afirmó que lo mueve un espíritu que no es egoísta ni especulativo.
“La realidad es perjudicial, no solo por los ataques a inocentes, como la tripulación de buques comerciales. Lo es también para millones de personas a quienes se les encarecen los alimentos; agricultores que pagan más para fertilizar sus tierras y trabajadores a los que les aumenta el combustible que usan para transportarse, generando inflación: el impuesto más regresivo que existe”, dijo.
Recordó que Panamá es un “férreo defensor de la soberanía nacional”, por lo que cuentan con el Tratado de Neutralidad del Canal, de rango constitucional, que es y será “la garantía del libre comercio y la equidad” de la vía interoceánica ante todas las naciones del mundo.
Mulino se declaró defensor del multilateralismo y del derecho internacional como eje de las relaciones entre países, aunque pidió un multilateralismo «útil», que sea una herramienta eficaz y no un fin en sí mismo.
Naturaleza, guerras y narcotráfico
En materia ambiental, el presidente indicó que Panamá protege el 33% de su territorio y el 54% de sus mares, y recordó el Pacto con la Naturaleza y el Fondo Panamá Natural, anunciados el año pasado en la misma tribuna.
“Hoy anuncio que Panamá liderará, a nivel internacional, un esfuerzo para reconocer los Derechos Universales de la Naturaleza. Les pido a todos que nos acompañen en esta iniciativa”, declaró ante lo líderes de la Asamblea.
Sobre los conflictos, sostuvo que la guerra en Ucrania debe terminar mediante el diálogo y la diplomacia formal, y dijo que en Medio Oriente se busca una paz perdurable. Además, aseguró que Panamá seguirá coordinando con sus aliados la lucha contra el narcotráfico y expresó apoyo categórico al Gobierno de Colombia en sus acciones para reducir la producción de cocaína.
Mulino cerró invitando a las naciones libres que deseen más prosperidad, más apertura comercial y más autonomía en sus valores y tradiciones a trabajar junto con Panamá, y aseguró que todos los países miembros de la ONU «cuentan con Panamá».
