El ministro canadiense de Finanzas, François-Philippe Champagne, ha planteado que el Reino Unido se sume a la alianza económica propuesta entre Canadá y la Unión Europea (UE), en una entrevista difundida por la televisión británica. Champagne, que el pasado fin de semana participó en una reunión informal de ministros de Economía y Finanzas comunitarios en Irlanda -que ostenta la presidencia rotatoria de la UE-, defendió que las llamadas ‘potencias medias’ colaboren para impulsar el crecimiento y la seguridad.
El ministro dijo a la cadena pública británica que «todo esto tiene que ver con el fondo, con construir una alianza de futuro«. «El mundo ha cambiado. Estados Unidos (EE.UU.) ha cambiado. Así que nosotros tenemos que cambiar», afirmó. «Hemos de contemplar las alianzas de una manera diferente y lo bueno de Canadá, y diría también del Reino Unido, es que compartimos los mismos valores. Estamos muy alineados en nuestra visión del mundo. ¿Por qué no nos aliamos?», manifestó. «Somos independientes y soberanos, pero somos más fuertes juntos», añadió, replicando las palabras de su jefe de gobierno.
Primer «miembro asociado» de la UE
La Comisión Europea (CE) planteó la pasada semana la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer «miembro asociado» del club comunitario, aunque aún se desconocen los detalles de cómo se formalizaría esa alianza. En la reunión del sábado en Dublín, Champagne aseguró que Canadá será un «socio fiable» dispuesto a incorporar la «voz transatlántica» a los debates de la UE para avanzar en una «visión compartida» entre los dos bloques.
Durante casi cuatro décadas, Canadá basó su economía en una integración más estrecha con EE.UU. El presidente Donald Trump ha convertido esa dependencia en una herramienta de presión, imponiendo aranceles, amenazando la soberanía de Canadá y buscando abiertamente atraer la producción industrial canadiense hacia el sur.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha preferido pasar página. En lugar de retomar las negociaciones comerciales o esperar a que el próximo presidente estadounidense restablezca la antigua relación, está construyendo con urgencia un futuro en el que Canadá dependa menos de EE.UU.
En su discurso ante el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) el pasado mes de enero, Carney sostuvo que «las potencias medias deben actuar unidas», advirtiendo que «si no estás en la mesa, estás en el menú».
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