El secretario de Defensa de Estados Unidos (EE.UU.), Pete Hegseth, reconoció a Alemania por su papel pionero en el fortalecimiento de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Europa, en una reunión con su homólogo germano, Boris Pistorius, en el Pentágono.
Hegseth se refirió a «grandes avances que probablemente nadie hubiera creído posibles antes del regreso del presidente (Donald) Trump al cargo».
Ambos firmaron un acuerdo de armamento que tiene como objetivo cubrir, en mayor medida con producción alemana, la enorme demanda de armas, municiones y equipo dentro de la alianza militar.
Hegseth detalló que la declaración de intenciones amplía las posibilidades de desarrollo conjunto, producción y fabricación bajo licencia.
Según añadió, también se ampliarán las capacidades de mantenimiento y reparación. Eso es «exactamente lo que deberían hacer los países aliados», con el objetivo de «proporcionar sistemas eficaces para las Fuerzas Armadas estadounidenses, alemanas y aliadas a gran escala y con rapidez, a fin de lograr la máxima capacidad de impacto», subrayó.
El gasto en defensa es solo el primer paso
Hegseth, cuyo título oficial es secretario de Guerra, declaró que Alemania se está acercando, en materia de gasto en defensa, al cumplimiento del compromiso del 5% de la OTAN «y está dando un buen ejemplo al hacerlo».
«Pero, como ya hemos discutido, el gasto en defensa es solo el primer paso. Por lo tanto, una OTAN 3.0 también requiere que la base industrial alemana, muy grande y de larga tradición, se utilice para la defensa conjunta«, sostuvo Hegseth.
Pistorius hvisitó a Hegseth por última vez hace poco más de un año, cuando todavía hubo muchas críticas desde Washington hacia el Gobierno del canciller Friedrich Merz. Desde entonces han pasado muchas cosas. Por ejemplo, Alemania aumentó considerablemente el gasto en defensa y reforzó su papel de liderazgo en la ayuda militar a Ucrania.
Al mismo tiempo, EE.UU. está sintiendo los límites de su poderío militar en la guerra contra Irán, que inició junto con Israel. Los gobernantes iraníes parecen mantenerse firmes en el poder, siguen siempre listos para contraatacar y, en el estrecho de Ormuz, ejercen una especie de estrangulamiento que pone bajo presión el comercio mundial de mercancías y petróleo.
Oportunidades para la industria alemana
Los misiles guiados de fabricación estadounidense, tanto de ataque como de defensa aérea, se han convertido en un bien escaso en esta guerra, algo que notan los aliados europeos de la OTAN y también los ucranianos.
En este ámbito se presentan ahora oportunidades para la industria alemana. «Ofrecemos conocimientos técnicos y capacidades para la producción conjunta», señaló Pistorius tras la reunión con Hegseth.
«Reponemos nuestros inventarios, fortalecemos nuestras capacidades y, por ende, también las de nuestros socios», añadió. «Si las capacidades en EE.UU. no son suficientes —y, dada la gran demanda, eso es definitivamente así en algunos ámbitos—, hemos ofrecido producir en Alemania. Esto ha tenido muy buena acogida», explicó.
Colaboración bilateral
El principal interés de Alemania en las cooperaciones en materia de armamento es el acceso a tecnologías y sistemas que no se fabrican, o aún no se fabrican, en Europa, entre ellos misiles guiados y sistemas de defensa aérea como el Patriot.
Las armeras germanas MBDA y Diehl son especialistas reconocidos en este tipo de sistemas. Varios directores de fabricantes de armamento viajaron a Estados Unidos con el ministro Pistorius.
El Gobierno germano realizó varios pedidos importantes a empresas de armamento estadounidenses en los últimos años. Entre ellos se encuentra la compra de 35 aviones de combate de tecnología furtiva del tipo F-35 por 10,000 millones de euros ($11,540 millones).
Además, Alemania adquirió en EE.UU. unos 60 helicópteros de transporte del modelo CH-47F, cuya entrega está prevista entre 2027 y 2032. En cuanto al sistema de defensa aérea Patriot, se prevé la reposición de las unidades que el país europeo ha cedido para apoyar a Ucrania.
Asimismo, se adquirirán drones del modelo MQ-9B, junto con estaciones de control en tierra y simuladores, de la empresa estadounidense General Atomics. Los dispositivos no tripulados sirven para el reconocimiento marítimo a larga distancia y pueden utilizarse, en combinación con los aviones de reconocimiento marítimo P-8A, para la caza de submarinos.
Rheinmetall ofrece vehículos blindados de combate a EE.UU.
En el contexto de la cooperación bilateral, la mayor armera de Alemania, Rheinmetall, compite con su carro blindado de combate Lynx en la licitación para el futuro vehículo blindado de combate del Ejército de los EE.UU. Se trata de una oferta para el suministro de más de 4,000 unidades.
Alemania alberga el emplazamiento militar estadounidense más importante en Europa, con 38,000 efectivos estacionados en el país. Entre las principales instalaciones militares se encuentran la base aérea de Ramstein, los campos de entrenamiento de Grafenwöhr y Hohenfels, el hospital militar de Landstuhl y los cuarteles generales regionales en Stuttgart y Wiesbaden.
EE.UU. utiliza estas bases para operaciones militares en el Oriente Próximo y Medio, así como en África.
DPA
