Esta joven abogada se incorpora a una de las firmas más antiguas y prestigiosas del país para asumir un rol de liderazgo en un equipo altamente calificado, dedicado a promover la instalación de nuevas inversiones.
No cabe duda de que mantenerse a la vanguardia de un sector que, como el de los servicios legales, ha experimentado importantes disrupciones en los últimos años, representa un desafío para cualquier firma de abogados. Para Arias, Fábrega y Fábrega (ARIFA), una firma con más de 110 años de existencia, la respuesta ha sido clara: atraer, retener y potenciar al mejor talento disponible en el mercado.
Y eso es precisamente lo que hizo la firma al sumar a Jeannette Bravo, una profesional que representa una nueva generación de liderazgo en el sector legal para codirigir a su equipo de Asesoría Corporativa y Soluciones Legales 360. Con más de 13 años de experiencia asesorando a empresas locales y multinacionales, Jeannette ha acompañado a sus clientes en etapas clave de crecimiento y transformación, destacándose por su enfoque práctico, ágil y orientado a los objetivos del negocio.
Especialista en temas de derecho laboral, administrativo, regulatorio y contratación pública, Jeannette nos comentó en entrevista con Economía Panamá que espera contribuir al crecimiento de los clientes y de la firma, apoyando iniciativas corporativas, la atención a empresas multinacionales y el desarrollo de proyectos estratégicos.

Jeannette cuenta con una sólida trayectoria asesorando y guiando a clientes con su inicio de operaciones en Panamá, navegando en sus relaciones con entidades gubernamentales, abarcando desde contratos del día a día operativo hasta concesiones, procesos de contratación pública y asociaciones público-privadas (APP) de alta complejidad.
En esta última materia, espera seguir aportando su experiencia y conocimientos, convencida de que las APP constituyen una herramienta clave para el desarrollo de Panamá, por su potencial para atraer inversión, impulsar proyectos estratégicos y generar empleo.
-¿Cómo vislumbras este reto de liderar los servicios 360 de ARIFA?
“Obviamente es un reto grande, un cambio de estructura para mí, pero soy fiel creyente de que todos los cambios son buenos y es súper interesante trabajar en una firma como ARIFA que cuenta con una plataforma muy bien formada en este tema de atención a empresas.”
“Si tú ves, en muchas firmas este tipo de servicios suele estar disperso entre distintas áreas o incluso agruparse bajo denominaciones genéricas como ‘Administrativo’ o ‘Misceláneos’. En ARIFA, hemos optado por centralizar estas necesidades en un solo punto de contacto a través de nuestro Grupo de Asesoría Corporativa y Soluciones Legales 360, ofreciendo a los clientes una atención más integrada, eficiente y alineada con sus objetivos de negocio.”
“Entonces, el objetivo de Soluciones Legales 360 es integrar en una sola plataforma distintas áreas de práctica que están estrechamente relacionadas y que forman parte del proceso natural de establecimiento y operación de una empresa en Panamá. No es posible abordar temas laborales sin considerar aspectos migratorios, ni analizar asuntos corporativos o regulatorios sin tomar en cuenta obligaciones ante la Caja de Seguro Social (CSS), trámites municipales o considerar regímenes especiales como el de Sede de Empresas Multinacionales (SEM), Empresas Multinacionales de Manufactura (EMMA), Panamá Pacífico y/o zonas francas.”
“Lo que buscamos en 360 es ofrecer una experiencia más sencilla y eficiente para el cliente, reuniendo bajo un mismo esquema de atención a especialistas de diversas disciplinas que trabajan de manera coordinada. De esta forma, una empresa que desea invertir o establecer operaciones en Panamá cuenta con un único punto de contacto capaz de acompañarla en cada etapa del proceso. En un entorno donde muchos trámites aún representan desafíos operativos, creemos que nuestro rol como asesores es simplificar procesos, reducir fricciones y contribuir a que la inversión se materialice y permanezca en Panamá.”
“Al final, se trata de brindar al cliente una experiencia más fluida, con un equipo que coordina todas sus necesidades y le permite enfocarse en lo más importante: hacer crecer su negocio.”
“Ahora, como bien dijiste, tienes el reto de que no todas las instituciones en Panamá están digitalizadas y de que todavía hacemos muchos procesos manuales.”
-Desde tu punto de vista, ¿cuál es el reto en esta materia para ARIFA?
“Digo, sin duda es un reto, pero también representa una oportunidad para que los abogados participemos activamente en los espacios de diálogo e incidencia que buscan modernizar los procesos. Muchas veces esos cambios surgen precisamente de las conversaciones entre las entidades públicas, las empresas y quienes estamos en el día a día tramitando estos procesos.”
“Un buen ejemplo es el régimen de Sedes de Empresas Multinacionales (SEM). La oficina encargada en el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) comenzó gestionando prácticamente todo en papel y, con el tiempo, ha avanzado significativamente en su digitalización. Parte de esa evolución ha sido posible gracias a la retroalimentación constante de las empresas usuarias y de las firmas de abogados que las asesoramos.”
“Las autoridades suelen convocar grupos focales y mesas de trabajo porque entienden que somos quienes conocemos de primera mano las necesidades de las multinacionales y las dificultades que pueden surgir en la práctica. Esa retroalimentación permite identificar cuellos de botella y oportunidades de mejora para hacer los procesos más ágiles y eficientes.”
“Desde ARIFA creemos que los abogados debemos formar parte de esa conversación. Al representar a los clientes y estar en contacto permanente con las instituciones, tenemos una perspectiva privilegiada sobre qué procesos pueden simplificarse, qué herramientas pueden fortalecerse y cómo implementar cambios que realmente generen valor.”
“Por supuesto, algunas entidades avanzan más rápido que otras y en ciertos casos existen mayores barreras para impulsar transformaciones. Sin embargo, en términos generales, he visto una disposición creciente por parte del sector público para escuchar y mejorar. Y en ese proceso, los abogados desempeñamos un papel importante, porque somos quienes vivimos la experiencia operativa de los trámites todos los días y podemos contribuir a que la digitalización responda a las necesidades reales de los usuarios.”
-Cuando hablamos de una empresa que quiere establecerse en Panamá, ¿Qué es lo que ofrece esta oficina 360 de ARIFA? ¿Cuáles son los requisitos mayores que ellas tienen, y en qué áreas se está recibiendo más inversión, más interés en este momento en Panamá?
“Mira, Panamá es, ante todo, una economía de servicios. Tenemos una actividad industrial limitada, aunque es un sector con gran potencial de crecimiento y que ojalá continúe desarrollándose en el futuro. Sin embargo, nuestra principal fortaleza sigue estando en los servicios.”

“Por un lado, contamos con un centro bancario local e internacional muy sólido, lo que genera un flujo constante de empresas e instituciones financieras interesadas en establecer operaciones en el país y aprovechar las ventajas de nuestra plataforma de servicios. Por otro, está el componente logístico. Panamá es un HUB internacional de conectividad y eso atrae a empresas de logística, transporte multimodal y comercio que buscan establecerse en la Zona Libre de Colón (ZLC), Panamá Pacífico o en alguna de las zonas francas del país para aprovechar nuestra ubicación estratégica.”
“También vemos una estrecha relación entre la llegada de inversión extranjera, la generación de empleo y los proyectos de desarrollo que impulsa el país. Cuando existen importantes planes de inversión pública, especialmente en infraestructura, suele aumentar el interés de empresas vinculadas a la construcción y la ingeniería. De hecho, actualmente estamos viendo la llegada de compañías que buscan aportar su experiencia en el desarrollo de distintos tipos de proyectos.”
“Si tuviera que identificar los sectores que hoy lideran la inversión extranjera en Panamá, mencionaría principalmente tres: banca, logística y construcción. Por supuesto, también existen oportunidades en otras áreas de servicios, pero históricamente estos sectores han concentrado gran parte del dinamismo, en línea con las características y ventajas competitivas de la economía panameña.”
-¿Qué estructura legal favorecen las empresas que buscan establecerse y operar en nuestro país?
“Todo va a depender del tipo de operación que quiera desarrollar la empresa, porque regímenes como SEM, la ZLC o Panamá Pacífico no son soluciones universales. Cada uno responde a necesidades y objetivos distintos, por lo que es fundamental entender primero la actividad que realiza la empresa y qué busca lograr en Panamá.”
“Por ejemplo, para una compañía farmacéutica puede tener mucho sentido establecerse en la ZLC por las facilidades de almacenamiento y reexportación de productos. Pero, al mismo tiempo, también podría beneficiarse del régimen SEM, que le permite trasladar a Panamá parte de su estructura ejecutiva y coordinar desde aquí funciones regionales financieras, logísticas, administrativas o de otro tipo.”
“Por eso, nuestro trabajo consiste en analizar cada caso de manera individual y recomendar la estructura más adecuada. Le explicamos al cliente cuáles son los regímenes especiales disponibles en Panamá y, con base en su modelo de negocio y sus planes de expansión, identificamos cuáles le generan mayor valor.”
“Eso es precisamente lo que hacemos en Soluciones Legales 360 de ARIFA. Cuando una empresa llega a nosotros, nos sentamos a entender sus objetivos, qué actividad desea desarrollar o expandir en Panamá y, a partir de ahí, diseñamos la estructura legal y regulatoria que mejor se ajuste a sus necesidades. Además, la acompañamos en todos los trámites y procesos necesarios para que pueda iniciar operaciones de manera ágil y eficiente.”
“Cada inversión tiene su propio ritmo. Algunas empresas prefieren entrar al mercado de forma gradual y otras lo hacen con planes de expansión más ambiciosos. En cualquier escenario, nuestra función es guiarlas para que puedan alcanzar sus objetivos de negocio de la manera más efectiva posible.”
-Hablemos de algo novedoso en el país, que son las APP y qué tan atractivas puede ser para la inversión extranjera.
“Desde nuestra práctica en Soluciones Legales 360 de ARIFA hemos visto un creciente interés en las Asociaciones Público-Privadas (APP). Aunque se trata de una figura relativamente nueva en Panamá y todavía existen pocos contratos adjudicados bajo este esquema, ya hay proyectos importantes en marcha y un interés real por parte de inversionistas y empresas multinacionales en participar en este tipo de iniciativas.”
“Yo soy una firme creyente de que las APP pueden convertirse en una de las herramientas más importantes para el desarrollo de infraestructura en Panamá, porque permiten atender necesidades sociales y, al mismo tiempo, ejecutar proyectos de gran escala bajo estándares de eficiencia y sostenibilidad. Ya existen contratos suscritos para la rehabilitación y mantenimiento de importantes tramos de la Carretera Panamericana, pero el potencial va mucho más allá.”

“La Secretaría Nacional de APP ha realizado un trabajo importante promoviendo el régimen y presentando una cartera diversa de proyectos que incluye infraestructura agropecuaria, centros penitenciarios, instalaciones deportivas de alto rendimiento y otras iniciativas que podrían desarrollarse bajo este modelo. Esto resulta atractivo para muchos inversionistas porque las APP ofrecen reglas claras, mayor formalidad y estructuras que ya han demostrado funcionar con éxito en otros mercados.”
“Por supuesto, las APP no son la solución para todos los proyectos. Están diseñadas principalmente para iniciativas de gran envergadura y, al ser una figura relativamente reciente en Panamá —la Ley data de 2019—, todavía existe una importante labor de capacitación y divulgación tanto en el sector público como en el privado.”
“También es importante aclarar una percepción equivocada que suele existir alrededor de las APP. Muchas personas las asocian con procesos de privatización, cuando en realidad no lo son. La Ley establece claramente los límites y define qué competencias siguen siendo responsabilidad exclusiva del Estado. En sectores como salud y educación, por ejemplo, la prestación de los servicios públicos permanece en manos del Estado, pero la construcción, el mantenimiento y la administración de la infraestructura pueden desarrollarse mediante una APP.”
“Eso abre posibilidades muy interesantes. Se podrían construir escuelas, hospitales u otras infraestructuras públicas bajo este esquema, garantizando además su mantenimiento y operación administrativa bajo estándares previamente definidos. El Estado seguiría siendo responsable de los servicios esenciales, mientras que el socio privado aportaría capacidad de ejecución, eficiencia operativa y experiencia en la gestión de la infraestructura.”
“Al final, una de las grandes fortalezas de las APP es que permiten distribuir los riesgos de manera adecuada entre el sector público y el privado. Cada parte asume aquellos riesgos que está en mejor posición de gestionar. Eso genera mayor certeza para los inversionistas, fortalece la confianza en los proyectos y facilita la atracción de capital para iniciativas que el país necesita.”
“En resumen, las APP no son únicamente carreteras ni representan una privatización de los servicios públicos. Son una herramienta moderna, con múltiples aplicaciones, que puede contribuir significativamente al desarrollo de Panamá y a la atracción de inversión de largo plazo.”
-¿Qué importancia tiene que Panamá tenga un centro financiero, bastante robusto, con más de $143,000 millones en activos, para que las empresas que están interesadas en desarrollar este tipo de proyectos vengan al país?
“Muchísima, porque hay que recordar que los proyectos APP se financian principalmente con capital y financiamiento privado, por lo que contar con un centro financiero robusto es una de las principales fortalezas de Panamá. Tener presencia de bancos locales e internacionales con amplia experiencia en financiamiento de infraestructura genera confianza y facilita la estructuración de este tipo de proyectos.”
“La solidez de nuestro sistema financiero, sumada a una economía dolarizada y a la trayectoria de Panamá como centro de negocios regional, hace que inversionistas, entidades financieras y empresas multinacionales se sientan cómodos participando en proyectos de largo plazo. Un ejemplo de ello es la participación de instituciones financieras de primer nivel en algunos de los proyectos APP que ya se han desarrollado en el país.”
“Además, la existencia de un mercado bancario sofisticado permite que los desarrolladores encuentren alternativas de financiamiento competitivas y que los proyectos puedan ejecutarse con mayor certeza. Ojalá veamos cada vez una mayor participación de la banca establecida en Panamá en este tipo de iniciativas, porque eso fortalece aún más el ecosistema de inversión local.
“También creo que la percepción internacional sobre Panamá ha evolucionado. Hace 15 o 20 años atrás, muchas empresas veían al país principalmente como una jurisdicción para constituir sociedades o acceder a servicios financieros. Hoy Panamá ofrece mucho más que eso. Seguimos siendo una economía de servicios, pero además somos una plataforma para desarrollar proyectos, coordinar operaciones regionales y canalizar inversión hacia sectores estratégicos. Contamos con ventajas muy importantes: una democracia estable, seguridad jurídica, una economía dolarizada, conectividad logística y un sector financiero sólido. Todo eso genera confianza y es precisamente la confianza la que atrae inversión.”
“Lo vemos incluso en los procesos de APP que se han licitado hasta ahora. El interés mostrado por múltiples consorcios internacionales en las etapas de precalificación demuestra que existe apetito por invertir en Panamá y que el mercado reconoce el potencial del país. En la primera precalificación participaron entre 13 y 14 consorcios, en la segunda precalificación participaron 10 consorcios interesados. Cuando empresas de distintas partes del mundo compiten por participar en estos proyectos, el mensaje es claro: Panamá sigue siendo un destino atractivo para la inversión y un lugar donde los proyectos pueden desarrollarse con éxito.”
-¿Qué impacto tienen en la percepción de los inversionistas extranjeros y de las empresas que evalúan establecerse en Panamá normativas como la Ley de Sustancia Económica?
“Yo creo que, bien entendida y correctamente implementada, la Ley de Sustancia Económica no le resta competitividad a Panamá. De hecho, muchas empresas multinacionales la ven de manera positiva porque aporta claridad y demuestra el compromiso del país con los estándares internacionales.”
“Al final del día, se trata de una tendencia global impulsada por organismos internacionales y de la necesidad de que las jurisdicciones se adapten a ciertas exigencias regulatorias. Eso implica algunos ajustes, por supuesto, pero no considero que Panamá haya perdido sus ventajas competitivas por ello.”
-¿En ARIFA han evaluado qué impacto tiene las APP y el resto de las inversiones extranjeras en el empleo y la calidad de vida de los panameños?
“Eso es importante, por supuesto. De hecho, como te he contado, ese tema conecta con dos de mis grandes pasiones profesionales. La primera es el derecho laboral, que ha sido mi área de especialidad durante muchos años y que considero fundamental para el desarrollo del país. La segunda son las APP, una figura que sigo muy de cerca desde la aprobación de la Ley en 2019 y que, en mi opinión, transformó la forma de pensar los proyectos de infraestructura en Panamá. Y lo interesante es que ambos temas están profundamente relacionados.”
“Cuando hablamos de APP, solemos enfocarnos en la infraestructura, pero uno de sus impactos más importantes es la generación de empleo. Panamá enfrenta importantes desafíos en materia de desempleo y este tipo de proyectos contribuye a crear oportunidades laborales tanto directas como indirectas. Durante la etapa de construcción se genera una gran cantidad de empleos, pero en muchos casos también se crean puestos de trabajo permanentes asociados a la operación y mantenimiento de la infraestructura. Y hay un elemento adicional que me parece clave: se trata de empleo formal. Cada proyecto activa una cadena de valor que involucra trabajadores, proveedores, contratistas y múltiples sectores de la economía. Entonces, tú ves como un solo proyecto puede entrar en todo el engranaje, no solo de la parte legal, sino que también promueve la formalidad del empleo, que es lo que se está buscando en el país: bajar esa tasa de desempleo. Entonces, este tipo de proyectos de infraestructura social te da mucha certeza sobre el impacto que pueden generar. Y, aunque no siempre se piensa en eso, la creación de empleo es una parte fundamental.”
“Ahora bien, cuando hablamos de otro tipo de infraestructura, como un hospital, una escuela o cualquier edificio de uso público, no solo tienes el empleo que se genera durante la construcción. También tienes los empleos asociados a la operación y al mantenimiento de esa infraestructura, que pueden mantenerse durante muchos años. Es decir, además del impacto inicial, se crean plazas de trabajo permanentes.”
“Al final, lo importante es que el panameño tenga acceso a empleos formales, bien remunerados y que eso se traduzca en una mejor calidad de vida. Y precisamente eso es parte de lo que buscan figuras como las APP.”
“Además, la diferencia para el usuario también es importante. No es lo mismo entrar a una instalación que no recibe mantenimiento adecuado que a una infraestructura que opera bajo estándares internacionales de desempeño. En una APP, el contratista tiene que cumplir indicadores de calidad durante toda la vida del proyecto, por lo que la experiencia del usuario suele ser muy distinta. Ese enfoque en resultados y en sostenibilidad es una característica fundamental de las APP en todo el mundo, junto con la consideración de factores sociales y ambientales.”
“Panamá también tiene la ventaja de contar con el respaldo y el interés de organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y CAF, que apoyan al Gobierno en el desarrollo de estos proyectos. Eso aporta credibilidad y ayuda a atraer contratistas e inversionistas de alto nivel.”
“Y hay otro beneficio que me parece muy importante. Cuando se habla de proyectos de infraestructura, muchas veces surgen preocupaciones sobre adendas, retrasos o sobrecostos. En las APP esos riesgos tienden a reducirse porque el interés del contratista es terminar la obra y ponerla en operación lo antes posible; si el proyecto no está listo, simplemente no comienza a generar los ingresos previstos. Además, estos proyectos involucran bancos, asesores financieros, abogados y consultores, lo que añade múltiples capas de revisión y debida diligencia. Eso obliga a que los participantes cumplan estándares muy altos y fortalece la transparencia y la gobernanza del proyecto.
“Por eso digo que las APP generan beneficios en múltiples niveles: económicos, sociales y ambientales. Promueven empleo, mejoran los servicios, atraen inversión y contribuyen a que los proyectos se desarrollen con mayores estándares de calidad. La verdad es que yo sí creo que las APP son parte importante del futuro de Panamá.”
Hitler Cigarruista
Economía Panamá
