El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, defendió en primer debate el proyecto de ley N°641, una iniciativa que modifica y adiciona artículos al Código Fiscal en materia de Impuesto Sobre la Renta (ISR) y establece requisitos de sustancia económica para determinar rentas pasivas de fuente extranjera.
Durante su intervención, Chapman aseguró que la propuesta representa “una decisión soberana, inteligente y estratégica” para adaptar al país a las nuevas exigencias del entorno económico global, sin renunciar al principio de territorialidad fiscal que históricamente ha caracterizado a Panamá.
“Hoy es un día importante para nuestro país, no porque nos lo exija nadie desde afuera, sino porque Panamá ha decidido, con convicción propia, dar un paso que fortalece su posición en el mundo”, expresó el titular del MEF.
El proyecto busca garantizar que las empresas que operan bajo jurisdicción panameña mantengan una presencia real en el territorio nacional, mediante la generación de empleos, contratación de proveedores locales y toma de decisiones desde Panamá. Según Chapman, la medida no representa una carga para el sector empresarial, sino una oportunidad para atraer inversiones de calidad y fortalecer la economía nacional.
Chapman destacó que las multinacionales y empresas que ya mantienen operaciones sustanciales en Panamá serán beneficiadas con mayores garantías jurídicas, reducción de fricciones financieras en sus países de origen y mejores condiciones para competir internacionalmente.
Además, indicó que la iniciativa forma parte de los esfuerzos del país por salir de listas internacionales que, a juicio del Gobierno, no reflejan la verdadera realidad económica panameña.
El titular de Economía y Finanzas también reiteró la apertura del Ejecutivo al diálogo y a la incorporación de recomendaciones de distintos sectores, incluyendo empresarios, gremios, abogados, académicos y ciudadanos.
“El objetivo no es aprobar una ley por cumplir un trámite. El objetivo es aprobar la mejor ley posible para Panamá”, sostuvo Chapman, al tiempo que aseguró que la normativa busca consolidar a Panamá como “un socio confiable, transparente y competitivo”.
