La actualización anual del informe Inventory of Export Restrictions on Critical Raw Materials de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) da seguimiento a las restricciones a la exportación y sienta las bases para analizar su impacto en la disponibilidad, los precios y las cadenas mundiales de suministro.
Esta última edición del informe, que analiza las restricciones a la exportación de materias primas críticas aplicadas hasta el final de 2024, muestra que este tipo de medidas no ha dejado de incrementarse en los últimos 15 años, hasta alcanzar un máximo histórico. Pese a que la tasa de crecimiento de las nuevas restricciones a la exportación se ralentizó, al pasar del 3.4% en 2023 al 0.6% en 2024, un buen número de países, en particular de África y Asia, introdujo nuevas restricciones.
Algunos minerales esenciales para los sistemas energéticos, como el cobalto, el manganeso, el grafito y elementos de las tierras raras, corren un riesgo especialmente alto de soportar restricciones a la exportación. Cerca del 70% de las exportaciones mundiales de cobalto y manganeso experimentaron, como mínimo, una restricción a la exportación entre 2022 y 2024. El 16% del comercio de las materias primas críticas a las que da seguimiento la OCDE enfrentó al menos una restricción a la exportación durante ese mismo periodo.
Según declaró el Secretario General de la OCDE Mathias Cormann en el Foro de los Minerales Críticos de Estambul, “países de todo el mundo dependen de que exista un acceso fiable a materias primas críticas para el crecimiento económico, la innovación y la seguridad energética”. “Las restricciones a la exportación pueden incrementar las vulnerabilidades de aquellas cadenas de suministro que presentan una gran concentración, al limitar los volúmenes de exportación e impulsar los precios al alza. Mejorar la transparencia de estas medidas resulta fundamental para promover mercados más abiertos y diversificados para los minerales críticos, incentivando una inversión sumamente necesaria para intensificar la producción y promover colaboraciones con los países productores que generen beneficios mutuos.”
Pese al rápido aumento de la demanda de materias primas críticas, el suministro sigue estando muy concentrado y los ajustes en el mismo se realizan con lentitud. Aunque existen diferencias entre los mayores productores según el material, los tres principales países productores de cobalto, litio y níquel respectivamente representan más de dos tercios de la producción mundial, una proporción que se eleva a cerca del 90% en el caso de los elementos de las tierras raras.
También existe concentración en las medidas adoptadas en materia de políticas, pues más de la mitad del total de nuevas medidas aplicadas entre 2009 y 2024 corresponden a la India (9%), China (17%), Argentina (6%), Vietnam (5%) y Burundi (4%).
Los materiales de desecho y los residuos siguieron constituyendo en 2024, la categoría de materias primas críticas a la que se imponen restricciones con mayor frecuencia, un reflejo de las preocupaciones de carácter medioambiental y del creciente interés por la economía circular como fuente de metales y minerales. Por otra parte, las restricciones a la exportación impuestas a las cadenas de suministro upstream, entre ellas las de menas y otros minerales, aumentaron de forma notable entre 2009 y 2024, al multiplicarse por diez durante dicho período.
Las medidas enormemente restrictivas, entre otras la prohibición de las exportaciones y los contingentes, son cada vez más predominantes, ya que representan más de un tercio de las nuevas medidas introducidas en 2024. La generación de ingresos ha sido el argumento declarado para justificar las restricciones a la exportación que más rápido ha aumentado desde el inicio de la década de 2010 y se ha convertido en la motivación más nombrada en 2024, en relación prácticamente con la mitad de las medidas.
